La medida, impulsada por CSIF, contempla mayor protección jurídica para los funcionarios penitenciarios y puede elevar hasta cuatro años la pena adicional por agresiones a estos trabajadores
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El Senado aprobará este miércoles 30 de septiembre la reforma de la Ley Orgánica General Penitenciaria que permitirá reconocer a los trabajadores de Instituciones Penitenciarias como agentes de la autoridad.
La modificación del artículo 80 de la Ley Orgánica 1/1979 supone una reivindicación histórica de los trabajadores de prisiones y contempla nuevas garantías jurídicas y de protección para el personal que desarrolla su actividad en los centros penitenciarios.
Según CSIF, el reconocimiento como agentes de la autoridad implica que los internos que agredan a un trabajador penitenciario podrán enfrentarse a penas adicionales de hasta cuatro años de prisión, de acuerdo con lo previsto en el artículo 550 del Código Penal.
La organización sindical atribuye el acuerdo a las negociaciones desarrolladas durante los últimos meses para conseguir el respaldo de las principales fuerzas políticas y sacar adelante la reforma.
Más protección jurídica para los trabajadores
La reforma incorpora distintas medidas destinadas a reforzar la protección de los trabajadores penitenciarios.
Entre ellas se encuentra el reconocimiento legal de su condición de agentes de la autoridad ante las distintas administraciones. Además, sus informes podrán constituir base suficiente para la adopción de determinadas resoluciones, salvo que exista prueba en contrario.
La nueva regulación también contempla la compensación económica por parte de la Administración cuando los trabajadores sufran daños personales o materiales durante el desempeño de sus funciones.
Asimismo, establece garantías relacionadas con la separación del resto de internos durante determinados traslados o ingresos en prisión y extiende las garantías de seguridad al conjunto de trabajadores, incluido el personal laboral.
Para CSIF, estas medidas ponen fin a una situación de falta de protección jurídica que, según denuncia el sindicato, se ha prolongado durante décadas.
Más internos y más de 500 agresiones al año
La organización sindical reclama que el reconocimiento como agentes de la autoridad vaya acompañado de un refuerzo de las plantillas de Instituciones Penitenciarias.
Según los datos aportados por CSIF, en los últimos dos años el número de internos ha aumentado en 6.200 personas, mientras que en los centros penitenciarios se registran más de 500 agresiones anuales a trabajadores.
El sindicato calcula que se produce una agresión aproximadamente cada 18-20 horas.
CSIF advierte además de la falta de personal en áreas especialmente sensibles, como Vigilancia, Sanidad, oficinas y área mixta.
La situación es especialmente preocupante, según la organización, en el área sanitaria y, concretamente, entre los facultativos. Estos profesionales no solo atienden la salud de los internos, sino que también intervienen en procedimientos relacionados con el régimen disciplinario penitenciario.
Módulos que permanecen sin abrir por falta de personal
CSIF ha reclamado a la Secretaría de Estado de Función Pública un refuerzo de las plantillas y advierte de que existen módulos penitenciarios que permanecen sin abrir debido a la falta de trabajadores suficientes.
El sindicato considera que esta situación dificulta la adecuada clasificación interior de los internos y puede incrementar la presión sobre los centros que sí permanecen operativos.
Por este motivo, reclama también al Ministerio del Interior y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que retomen la elaboración de una nueva Ley Orgánica General Penitenciaria adaptada a las necesidades actuales de las prisiones.
CSIF plantea además modificar la normativa sobre clasificación de internos para adaptarla a una realidad penitenciaria que, según señala, incluye perfiles cada vez más diversos, entre ellos presos vinculados al yihadismo, condenados por violencia de género, integrantes de bandas organizadas, miembros de organizaciones paramilitares del Este de Europa e internos con problemas psiquiátricos.
La organización reclama igualmente una actualización de los medios coercitivos y del régimen disciplinario aplicable a los internos.
La aprobación de la reforma en el Senado supone así un cambio relevante en el régimen de protección jurídica de los trabajadores penitenciarios, aunque CSIF considera que el reconocimiento como agentes de la autoridad debe ir acompañado de más personal, mejores medios y una actualización de la normativa penitenciaria.



