El presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, ha lanzado un aviso directo al Gobierno de España sobre la organización del Mundial 2030: considera urgente una mayor implicación institucional para no perder protagonismo frente a Marruecos, que según subrayó ya trabaja “en firme”.
El dirigente federativo realizó estas declaraciones durante “The Forum”, un encuentro sobre la industria del fútbol organizado por el Atlético de Madrid junto al fondo Apollo. En el evento también participó el presidente de LaLiga, Javier Tebas, en una imagen que simboliza la actual sintonía entre las principales instituciones del fútbol español tras años de tensiones.
Louzán defendió el nuevo clima de cooperación: “Lo irracional era la disputa que no tenía lógica. Ahora hay estabilidad y eso atrae a grandes empresas”. En la misma línea, Tebas destacó el crecimiento del sector: “Tenemos récord de asistencia a los estadios y de audiencias televisivas, pero aún hay margen de mejora”.
El presidente de LaLiga advirtió, sin embargo, sobre los riesgos de desequilibrio entre competiciones nacionales e internacionales. “Para que existan grandes clubes como el City, el Madrid o el Barcelona, debe haber grandes ligas. Si se debilitan, también lo harán las marcas de los clubes”, explicó, poniendo como ejemplo al Paris Saint-Germain y la pérdida de fuerza de su entorno competitivo.
En cuanto al Mundial 2030, Louzán se mostró optimista con el papel de España en una candidatura que incluirá sedes en tres continentes. El plan contempla 20 estadios: once en España, seis en Marruecos y tres en Portugal, además de la participación simbólica de Argentina, Paraguay y Uruguay.
“El país está preparado para liderar este Mundial”, afirmó, destacando inversiones previstas como las reformas de estadios en Valencia y Zaragoza, con un coste estimado de 2.500 millones de euros.
No obstante, el dirigente federativo insistió en que la clave estará en la acción política inmediata: “El Gobierno de España debe empezar a implicarse ya. Marruecos tiene una estructura más centralizada, mientras que aquí las decisiones son más complejas. A partir de septiembre hay que coger el toro por los cuernos”.
El mensaje de Louzán refleja la preocupación por la competencia internacional en la organización del torneo, especialmente ante la aspiración marroquí de albergar la final, un elemento estratégico que podría marcar el liderazgo del evento.



