MADRID — El 23 de julio de 1976 se perdió el rastro de Eduardo Moreno Bergaretxe, conocido como Pertur, uno de los referentes ideológicos más relevantes y complejos dentro de ETA. Cinco décadas más tarde, la incertidumbre acerca del destino de quien trató de priorizar la vía política sobre la violencia permanece sin resolverse judicialmente, aunque un detallado análisis realizado por el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo aporta nuevas luces sobre su desenlace fatal.
La teoría de la purga interna: “Móvil, oportunidad y razón”
El académico Gaizka Fernández Soldevilla afirma con casi plena seguridad que Pertur fue eliminado en una purga llevada a cabo por sectores radicales dentro de su grupo. En específico, las sospechas recaen sobre Miguel Ángel Apalategui (Apala) y Francisco Mujika Garmendia (Pakito), militantes opuestos firmemente a las ideas moderadas de Moreno Bergaretxe, a quien llegaban a considerar un “traidor” y “liquidacionista”.
El informe refleja que las contradicciones mostradas por estos dos ante las autoridades francesas y la incoherencia en sus versiones refuerzan esta hipótesis:
- Último contacto confirmado: Testigos presenciales observaron a Pertur subir al automóvil de Apala y Pakito el día de su desaparición.
- Hechos sospechosos: Ese mismo día se reportó el robo de una embarcación en Bayona —zona habitual de residencia de los implicados—.
- Declaraciones clave: Antiguos militantes de ETA Político-Militar indicaron que Apala habría afirmado en algún momento que el cuerpo de Pertur estaba “en el fondo del mar”.
El pensador que redefinió la estrategia abertzale
Eduardo Moreno Bergaretxe, nacido en una familia acomodada de San Sebastián y formado en marxismo, tomó las riendas del área política e ideológica del grupo en los años setenta. Su influencia fue clave en varios momentos:
- Autor de comunicados importantes: Elaboró, entre otros, el boletín que justificaba el atentado contra Luis Carrero Blanco.
- Crítico con la violencia indiscriminada: Reprobó la matanza en la cafetería Rolando en Madrid (1974), lo que marcó una división entre el frente militar y ETA Político-Militar.
- Promotor del ámbito civil: Fomentó la creación de sindicatos como LAB e instó a la izquierda abertzale a establecer alianzas con sectores de la izquierda no nacionalista para aprovechar las oportunidades de la Transición democrática.
Ausencia de pruebas sobre otras responsabilidades: El estudio del Centro Memorial rechaza la participación de las fuerzas de seguridad estatales —que apoyaban y valoraban positivamente el giro pragmático impulsado por Pertur— y considera como invención la versión sobre un secuestro a manos de grupos paramilitares de extrema derecha.
Pasados cincuenta años, el destino de los restos del dirigente que intentó reorientar ETA sigue siendo uno de los grandes misterios en la historia contemporánea de España.



