El encuentro de División de Honor Juvenil de fútbol sala fue suspendido a falta de 17 segundos para el final, tras un episodio de racismo y una invasión de la pista. El Gobierno melillense se reunirá con los clubes para abordar lo sucedido.
El Gobierno de Melilla estudia la adopción de medidas tras el incidente calificado como «triste y bochornoso» que se produjo durante el encuentro de División de Honor Juvenil de fútbol sala entre el CF Rusadir y el CD Puerto Atlético de Ceuta, disputado el pasado sábado en el Pabellón Lázaro Fernández.
El partido tuvo que ser suspendido cuando apenas restaban 17 segundos para la conclusión, después de registrarse un episodio de racismo y una invasión de la pista por parte de aficionados. En ese momento, el marcador reflejaba un resultado de 6-4 favorable al conjunto melillense.
El consejero de Deportes del Gobierno de Melilla, Miguel Ángel Fernández Bonnemaisón, ha anunciado que mantendrá una reunión con los responsables de ambos clubes para analizar lo ocurrido y estudiar qué medidas pueden adoptarse con el objetivo de evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
Fernández Bonnemaisón ha lamentado lo sucedido y ha asegurado que se trata de un episodio «puntual, esporádico y extraordinario», recordando que, según ha señalado, se venía registrando una tendencia positiva en la que prácticamente se habían erradicado los incidentes de esta naturaleza.
«Esperemos que sea un episodio puntual y extraordinario», ha manifestado el responsable de Deportes, quien ha insistido en la necesidad de abordar el asunto con los clubes y adoptar las medidas oportunas para mejorar el ambiente en este tipo de encuentros deportivos.
«Es una pena», ha añadido el consejero, mostrando su confianza en que la situación pueda resolverse y no vuelva a repetirse.
A la espera del Comité de Competición
Mientras tanto, tanto el CF Rusadir como el CD Puerto Atlético de Ceuta deberán esperar a la resolución del Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que tendrá que pronunciarse esta semana sobre lo sucedido y las consecuencias deportivas de la suspensión.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa la importancia de garantizar que las competiciones deportivas, especialmente las categorías de formación, se desarrollen en un entorno de respeto, convivencia y rechazo absoluto a cualquier manifestación racista o violenta


