ALEXANDRA AMASIFUEN VILLANUEVA
La participación de la plataforma en una movilización en Madrid junto al presidente de la Ciudad invita a reflexionar sobre su carácter apolítico y su relación con el discurso del Gobierno ceutí sobre la situación migratoria.
La participación de Mujeres Caballas en la movilización convocada en Madrid bajo el lema «Ceuta se planta en Madrid», en la que también estará presente el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, plantea algunas cuestiones sobre la naturaleza de esta plataforma y la independencia que reivindica desde su presentación pública.
Mujeres Caballas se ha definido como una asociación «no ideologizada», una declaración que refleja su intención de situarse en el ámbito de la participación ciudadana, al margen de las siglas políticas. No obstante, su coincidencia con el máximo responsable del Gobierno local en una movilización para trasladar las reivindicaciones de Ceuta al conjunto del país invita a preguntarse cómo se interpreta esa neutralidad en la práctica.
La presencia conjunta de una plataforma ciudadana y un representante político no implica necesariamente una vinculación partidista. Es habitual que organizaciones sociales y responsables públicos coincidan en determinadas reivindicaciones. Sin embargo, cuando sus planteamientos se aproximan, resulta razonable preguntarse hasta qué punto la organización conserva una voz propia y una capacidad crítica independiente.
Migración y delincuencia: un debate que merece matices
Otro aspecto que ha suscitado comentarios son las declaraciones públicas de una de las promotoras de Mujeres Caballas, en las que, según las interpretaciones expresadas, se relacionaba la migración con la delincuencia.
En una ciudad como Ceuta, donde la cuestión migratoria ocupa un lugar destacado en el debate social y político, conviene abordar estas cuestiones con rigor y evitar generalizaciones. La seguridad ciudadana y la gestión de la migración son asuntos que pueden analizarse de manera conjunta, pero cualquier relación entre ambos fenómenos debe apoyarse en datos y argumentos contrastables, sin atribuir características comunes a colectivos diversos.
También se ha señalado cierta proximidad entre algunos de estos planteamientos y los mensajes del Partido Popular ceutí sobre la situación fronteriza y la llegada de personas migrantes. Esta coincidencia puede dar lugar a distintas interpretaciones, aunque, por sí sola, no permite concluir que exista una relación de dependencia política entre la plataforma y el partido.
La cuestión, por tanto, no es tanto determinar de antemano cuál es la orientación de Mujeres Caballas como examinar sus posicionamientos públicos y comprobar si mantiene criterios propios ante los asuntos que afectan a la ciudad.
¿Qué significa ser una plataforma apolítica?
Definirse como apolítica no significa necesariamente mantenerse al margen de las movilizaciones o evitar cualquier coincidencia con representantes institucionales. Una organización ciudadana puede compartir determinadas reivindicaciones con un Gobierno sin renunciar por ello a su autonomía.
La independencia, sin embargo, también se refleja en la capacidad de expresar discrepancias, formular propuestas propias y mantener una actitud crítica ante las decisiones de las instituciones, con independencia de quién las dirija.
Desde esta perspectiva, la participación de Juan Vivas en la movilización madrileña no constituye por sí misma una prueba de dependencia política, pero sí ofrece una oportunidad para reflexionar sobre el papel que desempeña Mujeres Caballas y sobre cómo entiende su relación con el Ejecutivo local.
La transparencia acerca de los objetivos de la plataforma, el origen de sus iniciativas y los criterios que orientan sus posicionamientos contribuiría a despejar dudas y a reforzar la confianza de la ciudadanía.
En definitiva, el debate sobre Mujeres Caballas plantea una cuestión que va más allá de una convocatoria en Madrid: ¿hasta qué punto una organización que se define como apolítica consigue mantener una identidad propia cuando sus reivindicaciones coinciden con las de quienes gobiernan?
La respuesta no debería partir de conclusiones anticipadas, sino de la observación de sus actuaciones, sus declaraciones y su capacidad para mantener una posición autónoma. Porque la neutralidad puede expresarse de distintas maneras, pero la independencia ciudadana se fortalece cuando va acompañada de transparencia, coherencia y espíritu crítico.


