El Mercado Central de Abastos permanece cerrado y la actividad comercial registra una imagen poco habitual en distintos puntos de la ciudad
La grave crisis migratoria que atraviesa Ceuta está teniendo ya un impacto directo en la actividad económica de la ciudad. Numerosos establecimientos han decidido no abrir sus puertas durante la jornada de este viernes ante la incertidumbre generada por la entrada masiva de inmigrantes a través de la frontera del Tarajal.
Uno de los ejemplos más significativos es el Mercado Central de Abastos, que ha permanecido cerrado, una circunstancia poco habitual que refleja la excepcionalidad del momento que vive la ciudad.
A lo largo de la mañana también se han podido observar persianas bajadas en comercios de diferentes zonas de Ceuta, especialmente en aquellas próximas a los lugares donde se está concentrando un mayor despliegue de los servicios de emergencia y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La situación ha alterado la normalidad de la actividad comercial, con numerosos empresarios y trabajadores optando por no abrir sus negocios como medida de precaución ante la incertidumbre existente.
Este impacto económico se suma a la presión que soportan los servicios públicos de la ciudad, después de varios días de llegadas masivas de inmigrantes a nado, una situación que ha llevado a la Asamblea de Ceuta a solicitar al Gobierno de España la declaración de emergencia nacional.
Mientras tanto, comerciantes y ciudadanos esperan que la situación pueda estabilizarse lo antes posible para recuperar la normalidad, aunque la evolución de la crisis continúa condicionando el día a día de la ciudad.




