El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, asegura que el Gobierno está analizando la posibilidad de paralizar la aplicación del acuerdo bilateral ante los problemas, según Rabat, que se producen en la entrega de personas reclamadas por la Justicia marroquí
Ceuta, 12 de agosto de 2026. El Gobierno de Marruecos estudia suspender la aplicación del acuerdo de extradición con España, según ha confirmado este miércoles el ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, en unas declaraciones a la agencia EFE.
La advertencia se produce en un momento especialmente delicado en las relaciones entre Madrid y Rabat, marcado por la crisis migratoria que atraviesa Ceuta y por el intenso intercambio de declaraciones entre responsables de ambos países.
«Estamos debatiendo ahora en el Ministerio de Justicia la posibilidad de suspender la aplicación del acuerdo de extradición entre Marruecos y España», afirmó Ouahbi.
El ministro marroquí justificó esta posibilidad por las dificultades que, según sostiene, encuentran las autoridades de su país para ejecutar las entregas de personas reclamadas por los tribunales marroquíes.
Según su relato, cuando Marruecos solicita a España la entrega de una persona, esta es inicialmente detenida por las autoridades españolas. Sin embargo, una vez comprobada su identidad y establecida una fecha para el traslado, los agentes marroquíes enviados para hacerse cargo del detenido se encuentran en ocasiones con que la entrega finalmente no se produce.
Una nueva tensión entre Madrid y Rabat
Las declaraciones de Ouahbi añaden un nuevo elemento de tensión a una relación bilateral que en los últimos días ha estado marcada por la situación migratoria en Ceuta y por las críticas procedentes de Marruecos hacia la política española.
La ciudad autónoma se encuentra además en el centro de la atención política nacional. Este miércoles, la ministra de Defensa, Margarita Robles, se ha desplazado a Ceuta para reunirse con el presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, y abordar la crisis migratoria.
Robles se convierte así en la cuarta ministra del Gobierno de España que visita Ceuta en apenas cuatro días, una sucesión de desplazamientos que refleja la dimensión adquirida por la situación en la frontera.
Mientras tanto, la presión migratoria continúa condicionando la actividad de las administraciones y de las fuerzas de seguridad, así como la respuesta de los propios ciudadanos.
En este contexto, imágenes como las difundidas por Reuters de vecinos ceutíes acogiendo a jóvenes migrantes en viviendas, vehículos y refugios improvisados reflejan la excepcionalidad de una situación que ha desbordado los recursos disponibles.
Marruecos reclama respuestas
La posible suspensión del acuerdo de extradición abre ahora un nuevo frente en las relaciones entre ambos países. Rabat sostiene que los mecanismos actuales no garantizan que las personas reclamadas por la Justicia marroquí sean finalmente entregadas, mientras que cualquier modificación del marco bilateral podría tener consecuencias sobre la cooperación judicial entre España y Marruecos.
La cuestión se suma a otros asuntos pendientes en la agenda bilateral, en un momento en el que la inmigración, la seguridad fronteriza y la cooperación policial se han convertido en elementos centrales de la relación entre Madrid y Rabat.
Por ahora, Ouahbi ha hablado de una posibilidad que está siendo estudiada por el Ministerio de Justicia marroquí, sin anunciar una decisión definitiva sobre la suspensión del acuerdo.


