La agresión con barras metálicas y mobiliario urbano tuvo lugar en un bar de las afueras de Pamplona durante la segunda mitad del partido entre España y Argentina.
Alrededor de las 22:30 horas de la noche anterior, un grupo de unas veinte personas con rostros cubiertos con capuchas y pasamontañas irrumpió en un bar de Berriozar, una localidad cercana a Pamplona, y atacó a las personas que estaban viendo la final del Mundial de fútbol entre las selecciones de España y Argentina.
Los agresores utilizaron barras metálicas y otros objetos contundentes para dañar el mobiliario del local, lanzando sillas y mesas contra los clientes que presenciaban el partido de la selección española.
Como consecuencia del ataque, algunos de los asistentes al restaurante Eatalian necesitaron atención médica por las heridas sufridas. Entre los presentes en el momento del incidente se encontraban militares de un cuartel cercano en Aizoáin, habituales de este establecimiento. Los responsables de la agresión se marcharon antes de que la policía llegara al lugar.
El episodio fue grabado en vídeo y compartido en redes sociales, donde se difundió rápidamente. Esta difusión ha provocado reacciones en el ámbito político. Sergio Sayas, diputado del Partido Popular por Navarra, condenó el ataque tras publicar las imágenes, calificándolo como un acto de violencia y destacando que unos radicales atacaron a jóvenes que estaban siguiendo el partido.
La agrupación local del PSOE en Berriozar, localidad gobernada por Bildu, expresó este lunes su rechazo a los disturbios. En un comunicado, el partido socialista definió lo ocurrido durante la final del Mundial como un comportamiento intolerable, denunciable y reprobable, y afirmó que ese tipo de actitudes no tienen lugar en el municipio, insistiendo en que el respeto y la tolerancia son fundamentales para la convivencia.



