El empresario cordobés Cristian Corvillo, conocido por su afiliación socialista, fue detenido dentro de una nueva fase del caso Koldo. La operación incluyó seis arrestos en Madrid, Córdoba, Valencia y Sevilla, relacionadas con presuntas comisiones ilegales en adjudicaciones de obra pública. Todos los implicados, incluido Corvillo, ya han quedado en libertad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha descartado cualquier conexión con los detenidos, declarando que «ninguna de esas personas tiene relación conmigo». Desde Moncloa aclararon que Corvillo no fue su conductor durante las primarias de 2017 ni tras ese periodo.
Procedimientos judiciales en marcha
El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno abrió esta nueva pieza en el caso Koldo tras recibir un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) que motivó la actuación. La fase se mantiene bajo secreto, y se ejecutaron registros, incluido uno en la residencia del exministro José Luis Ábalos en Valencia.
Desde Moncloa han manifestado su voluntad de colaborar con la Justicia, subrayando que el caso lleva años en investigación y no resulta políticamente relevante para el PSOE. Patxi López, portavoz del PSOE en el Congreso, ha puesto en duda la «coincidencia» temporal de los registros, sugiriendo posibles motivaciones políticas.
Manifestaciones políticas
El presidente Sánchez ha exigido explicaciones al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre una presunta propuesta económica de un abogado del PP a Koldo García, exasesor ministerial, para obtener información que pudiera perjudicar al Ejecutivo. El PP ha negado esta acusación y en Moncloa estudian la posibilidad de emprender acciones legales.
Por otra parte, Sánchez se refirió a la reciente renuncia de Óscar Puente como ministro de Transportes, resaltando su comprensión hacia las víctimas del accidente de Urda y su papel en la restauración de la confianza en la Alta Velocidad. Aunque inicialmente se solicitó que no presentara su dimisión, en Moncloa ahora valoran su decisión como un acto de «gran dignidad».


