Los profesionales médicos en toda España inician una nueva semana de huelga. El Ministerio de Sanidad señala al comité organizador por una «utilización política», mientras los sindicatos reclaman un estatuto específico para los médicos.
Madrid. — Desde este lunes, los médicos del sistema público sanitario español están convocados a participar en la cuarta huelga semanal del año. Esta nueva jornada de paro se produce en un contexto de estancamiento total en las negociaciones, sin cambios significativos respecto a las movilizaciones de finales de abril. Frente a este bloqueo, el comité de huelga ha intensificado la presión solicitando la intervención directa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, demanda respaldada en el Parlamento por el PP y el PNV.
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha adoptado un tono más crítico hacia los convocantes, acusándolos de prolongar intencionadamente el conflicto y de ser usados como instrumento político por partidos de la derecha, especialmente por el PP, con el objetivo de generar inestabilidad en el Gobierno central.
Los modelos en disputa: Estatuto Marco frente a Estatuto Propio
El núcleo principal del conflicto gira en torno al marco normativo que debe regir las condiciones laborales de los médicos:
- Posición del Ministerio de Sanidad: Apoya el nuevo Estatuto Marco, un acuerdo cerrado tras más de tres años de negociaciones con los principales sindicatos de la mesa sectorial (CCOO, UGT, CSIF, Satse y CIG). Sanidad señala que este documento incorpora las mejoras esenciales para el colectivo, como la reducción de guardias de 24 a 17 horas (con descansos obligatorios antes y después) y la fijación de una jornada máxima semanal de 45 horas, inferior al límite europeo de 48 horas. Desde el Ministerio aclaran que otras demandas, como el coste de las guardias o la jubilación anticipada, corresponden a otras competencias o ministerios.
- Posición del Comité de Huelga: Las entidades convocantes —que incluyen a la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y sindicatos autonómicos relevantes como Amyts (Madrid), Metges de Catalunya, SMA (Andalucía), SME (País Vasco) y O’MEGA (Galicia)— rechazan este convenio. Insisten en la creación de un estatuto particular y exclusivo para médicos y piden establecer una negociación directa con el Ministerio, sin la participación de otros agentes sociales. De momento, esta propuesta de un estatuto único cuenta únicamente con el apoyo político explícito de Vox.
En los últimos meses, Sanidad ha planteado distintas soluciones, como la mediación a través del Foro de la Profesión Médica y asociaciones de pacientes o trasladar el diálogo a mesas específicas en cada comunidad autónoma. Estas opciones han sido rechazadas rotundamente por el comité de huelga.
Menor seguimiento en algunas comunidades y agenda de protestas
El alcance real de la huelga continúa siendo objeto de debate. En anteriores convocatorias, las cifras variaron ampliamente: mientras las consejerías autonómicas reportaron un seguimiento entre el 5 % y el 20 %, los sindicatos médicos ascendieron la participación hasta un 60 %.
El efecto del paro a nivel estatal se diluye en algunas regiones debido a avances en las negociaciones. En comunidades como Galicia, la huelga fue suspendida tras alcanzar acuerdos salariales con la administración regional. En cambio, en Madrid el sindicato Amyts ha decidido continuar con los paros tras calificar la última reunión con el Gobierno autonómico como «breve y decepcionante». Asimismo, CESM mantiene la huelga activa en Aragón y la Comunidad Valenciana.
Calendario de protestas: Las manifestaciones y paros se desarrollarán de forma escalonada durante toda la semana. El miércoles 20 de mayo se prevé como el día principal del conflicto, con concentraciones convocadas en ciudades como Bilbao, Vigo y Valencia, además de una gran convocatoria frente al Ministerio de Sanidad en Madrid.


