Think tanks, influencers y políticos ultraconservadores y proisraelíes llevan meses difundiendo la narrativa de que Ceuta y Melilla son territorios “ocupados” para cuestionar a España y al Gobierno de Pedro Sánchez
Ceuta 23 de agosto de 2026
Una narrativa que comenzó antes de la crisis de Ceuta
La utilización de Ceuta y Melilla como argumento político por parte de determinados sectores ultraconservadores de Estados Unidos e Israel no comenzó con la reciente crisis migratoria de la ciudad autónoma.
Según una investigación publicada por elDiario.es, ya el pasado 16 de marzo el think tank estadounidense Middle East Forum difundió un análisis bajo el título “Marruecos debería enviar una nueva Marcha Verde a Ceuta y Melilla”. Su autor, Michael Rubin, reclamaba a Marruecos recuperar el espíritu de la Marcha Verde y cuestionaba la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas.
En los meses posteriores, especialmente tras la crisis de Ceuta, esta narrativa se ha amplificado a través de think tanks, analistas, influencers y dirigentes políticos conservadores y proisraelíes.
El relato presenta a Ceuta y Melilla como territorios “ocupados” y conecta esta cuestión con las posiciones del Gobierno español respecto a Israel, Gaza, Estados Unidos y la política migratoria.
Una confluencia de intereses en Washington
El Middle East Forum, donde se publicó inicialmente el artículo de Rubin, es un think tank estadounidense de orientación proisraelí y conservadora.
El artículo fue posteriormente republicado por el American Enterprise Institute (AEI), uno de los principales think tanks conservadores estadounidenses. Rubin había trabajado como investigador del AEI y anteriormente fue asesor del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Para Matt Duss, vicepresidente del Center for International Policy y antiguo asesor de política exterior de Bernie Sanders, determinados sectores estadounidenses han convertido al Gobierno español en un objetivo político por sus posiciones sobre Israel y Oriente Medio.
El investigador del Real Instituto Elcano David Hernández introduce, sin embargo, un matiz relevante: no considera que exista necesariamente una operación única y centralizada, sino una coincidencia entre diferentes intereses.
“No es una operación orquestada, sino que dentro del entramado de EEUU han confluido los intereses de tres grupos diferentes.”
David Hernández — Real Instituto Elcano
Hernández identifica tres ámbitos principales: el lobby promarroquí en Washington, el lobby israelí y los sectores conservadores estadounidenses.
Marruecos, Israel y los Acuerdos de Abraham
La relación entre Marruecos e Israel constituye otro elemento de esta ecuación.
Desde la firma de los Acuerdos de Abraham, ambos países han estrechado sus relaciones. Según Hernández, este nuevo escenario ha proporcionado a Rabat un contexto más favorable en Washington para defender sus intereses.
En determinados círculos proisraelíes, además, España se ha convertido en un objetivo político debido a sus posiciones especialmente críticas con Israel.
La narrativa ha llegado también a medios israelíes.
Jose Lev Alvarez, académico estadounidense-israelí y veterano de las fuerzas especiales de Israel y Estados Unidos, publicó en The Times of Israel un artículo en el que sostenía que España había “perdido Ceuta” y reclamaba a Marruecos aprovechar la situación para impulsar una revisión internacional de la soberanía de Ceuta, Melilla y las Islas Canarias.
El analista marroquí proisraelí Amine Ayoub defendió asimismo en Ynetnews que la alianza entre Israel y Marruecos podía contribuir a respaldar las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla.
La cuestión llega al ámbito político estadounidense
Las referencias a Ceuta y Melilla también han aparecido en documentos políticos estadounidenses.
El congresista republicano Mario Díaz-Balart, próximo al secretario de Estado Marco Rubio, presentó en abril un informe sobre el presupuesto estadounidense para 2027 que incluía una referencia expresa a las dos ciudades autónomas.
El documento señalaba la reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla y respaldaba los esfuerzos para promover un diálogo diplomático entre España y Marruecos sobre su futuro estatuto. El texto fue aprobado posteriormente en julio.
Díaz-Balart llegó a plantear públicamente que la cuestión de la soberanía de ambas ciudades debía continuar abierta al debate.
No obstante, desde el Departamento de Estado estadounidense se aclaró posteriormente que Estados Unidos apoya la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, aunque criticó al Gobierno de Pedro Sánchez por su gestión de la crisis migratoria.
Ceuta y Melilla no forman parte de la lista de territorios pendientes de descolonización
Uno de los argumentos centrales de esta narrativa es presentar Ceuta y Melilla como territorios coloniales.
Sin embargo, el análisis recogido por elDiario.es recuerda que ambas ciudades nunca han formado parte de la lista de Naciones Unidas de territorios pendientes de descolonización.
También señala que Ceuta y Melilla no formaron parte del Protectorado español en Marruecos entre 1912 y 1956, sino que conservaron su condición de territorios españoles.
El mensaje se amplifica en las redes sociales
La narrativa ha encontrado además una importante caja de resonancia en las redes sociales.
Hananya Naftali, antiguo miembro del equipo de comunicación de Benjamin Netanyahu, difundió a finales de julio un vídeo en el que comparaba a los palestinos con los migrantes que llegaron a Ceuta y calificaba las dos ciudades autónomas de territorios coloniales.
Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí, también ha utilizado en varias ocasiones el argumento de Ceuta y Melilla en sus críticas a la política española respecto a Israel.
Ya en 2019 había establecido una comparación entre las dos ciudades autónomas y Cisjordania, una línea argumental que volvió a emplear después de la reciente crisis de Ceuta.
Sin pronunciamiento público conocido de la comunidad israelita de Ceuta
En paralelo a esta sucesión de declaraciones procedentes de círculos políticos, mediáticos y de redes sociales vinculados a Estados Unidos, Israel y Marruecos, no consta en el material analizado un pronunciamiento público de la comunidad israelita de Ceuta destinado específicamente a desmentir o condenar estas afirmaciones.
La cuestión resulta especialmente sensible porque determinados actores externos han utilizado referencias a Israel y al judaísmo para cuestionar la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.
Debe establecerse, no obstante, una clara diferencia entre las declaraciones de políticos israelíes, think tanks, analistas o influencers y la comunidad israelita ceutí.
No sería correcto atribuir a la comunidad judía de Ceuta las posiciones expresadas por esos actores ni interpretar la ausencia de un pronunciamiento público como una muestra de respaldo.
Lo que puede señalarse, a partir del material utilizado para este artículo, es que no aparece una declaración pública de la comunidad israelita de Ceuta que haya desmentido expresamente estas afirmaciones.
Una narrativa que tampoco convence a toda la derecha española
El discurso sobre el supuesto carácter colonial de Ceuta y Melilla tampoco ha sido asumido de manera uniforme por la derecha española.
El eurodiputado de Vox Jorge Buxadé respondió al embajador israelí defendiendo que Ceuta y Melilla no son enclaves coloniales, sino parte integrante de España desde hace siglos.
El propio Santiago Abascal había rechazado en 2019 las afirmaciones realizadas por Yair Netanyahu sobre las ciudades autónomas.
La batalla por el relato
Para Mariano Aguirre, investigador de CIDOB y Chatham House, los think tanks y comentaristas estadounidenses e israelíes están utilizando una estrategia habitual en Estados Unidos: generar opinión desde sus plataformas para intentar influir posteriormente en las políticas gubernamentales.
“Think tanks y comentaristas estadounidenses e israelíes están usando el método, muy frecuente en Estados Unidos, de crear opinión desde sus plataformas para lograr que sus gobiernos adopten determinadas políticas.”
Mariano Aguirre — CIDOB y Chatham House
En opinión de Aguirre, en el caso de Ceuta esta estrategia también puede beneficiar a determinados sectores políticos españoles interesados en presentar la crisis migratoria como una cuestión de “invasión” y utilizarla para combatir al Gobierno de Pedro Sánchez.
La situación, por tanto, trasciende el debate estrictamente territorial entre España y Marruecos.
Ceuta y Melilla aparecen como piezas de una disputa política internacional en la que convergen intereses marroquíes, sectores conservadores estadounidenses y determinados actores próximos al Gobierno israelí.
La investigación de elDiario.es apunta, no obstante, a una conclusión más matizada: no necesariamente existe una operación única y centralizada, sino una coincidencia de intereses diferentes alrededor de un mismo relato.
Nota editorial: TeleCeuta identifica expresamente la procedencia de la información y mantiene la autoría original. Las referencias a la comunidad israelita de Ceuta se formulan con carácter estrictamente informativo y prudente, dado que el material de partida no recoge un pronunciamiento público de dicha comunidad sobre las declaraciones analizadas.


