Juan A. Gutiérrez Torres
En estos días, y especialmente ante las circunstancias que está viviendo nuestra ciudad, me parece justo y necesario reconocer públicamente la extraordinaria labor que están realizando los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y nuestras Fuerzas Armadas.
Como ciudadano de Ceuta, estoy profundamente agradecido por el trabajo que realizan cada día para garantizar la seguridad, el orden y la tranquilidad de todos. En una ciudad como la nuestra, su presencia, su profesionalidad y su esfuerzo son fundamentales.
Pero hay una pregunta que considero necesario plantear: ¿qué pasa con quienes, mientras otros garantizan nuestra seguridad, trabajan cada día para mantener nuestra ciudad limpia y en condiciones?

También ellos merecen reconocimiento.
El servicio de limpieza pública está realizando un esfuerzo enorme. Hablamos de trabajadores que salen diariamente a las calles para que Ceuta pueda presentarse ante sus vecinos y visitantes en las mejores condiciones posibles, y lo hacen en circunstancias cada vez más complicadas.
La cantidad de residuos que se genera en nuestras calles se ha incrementado considerablemente. A esto se suma una realidad que todos podemos comprobar simplemente caminando por determinados puntos de la ciudad: esquinas con orines, excrementos humanos, suciedad acumulada y situaciones que, además de ofrecer una imagen lamentable, pueden convertirse en un problema de salubridad y favorecer la aparición de infecciones.
Y detrás de cada calle limpia hay un trabajador.
Detrás de cada contenedor vaciado, de cada playa acondicionada, de cada baldeo, de cada papel recogido y de cada rincón recuperado hay hombres y mujeres que están trabajando mientras la mayoría duerme, descansa o disfruta de la ciudad.
Por eso creo que, de la misma manera que hoy reconocemos y agradecemos públicamente la labor de nuestros policías, guardias civiles, militares y demás profesionales que velan por nuestra seguridad, también debemos reconocer a los trabajadores de la limpieza pública.
No quiero que estas palabras se entiendan como una comparación entre colectivos. Todo lo contrario. Cada uno desempeña una función distinta, pero todos son necesarios para que Ceuta funcione.
A mis compañeros de la limpieza pública quiero trasladarles personalmente mi reconocimiento y mi orgullo. Sé perfectamente el esfuerzo que estáis haciendo, conozco las condiciones en las que muchas veces tenéis que trabajar y sé que, pese a las dificultades, salís cada día a cumplir con vuestra responsabilidad.
Gracias por vuestro trabajo, por vuestro compromiso y por no bajar los brazos.
Ceuta necesita seguridad, necesita orden y necesita también una ciudad limpia y saludable. Y para conseguirlo necesitamos valorar a todos aquellos que, desde distintos ámbitos, trabajan cada día por nuestra ciudad.
Porque la seguridad se protege, pero la ciudad también se cuida.
Y quienes la cuidan todos los días también merecen nuestro reconocimiento.
Fdo. Juan A. Gutiérrez Torres
Encargado General
Servilimpce


