Palma — La Policía Nacional mantiene bajo custodia a un individuo después de los hechos ocurridos este domingo al concluir la manifestación contra la saturación turística en Palma. La movilización, que reunió aproximadamente a 25.000 personas bajo el lema ‘Mallorca al límite’, terminó con cargas policiales que dejaron a ocho participantes lesionados.
Tensiones tras la manifestación y demandas de renuncia
Los incidentes acontecidos después de la marcha por el centro de Palma han provocado un intenso debate político y social. Varias de las entidades convocantes y representantes políticos, entre ellos el diputado de Més per Mallorca en el Congreso, Vicenç Vidal, han pedido la renuncia del delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez.
Asimismo, las dos personas que necesitaron ingreso hospitalario por las heridas causadas durante las cargas policiales ya han sido dadas de alta en la mañana de este lunes.
Respuesta del Gobierno y de las organizaciones ante los incidentes
Tras la medianoche, el delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez, expresó en la red social X su «preocupación por los sucesos posteriores a la manifestación». Rodríguez calificó las escenas de los disturbios como «inaceptables» y anunció que solicitará informes formales «para que se asuman las responsabilidades correspondientes».
En contraste, las asociaciones sociales y sindicatos han criticado con dureza la actuación policial:
- Terraferida: Esta plataforma ecologista, participante en la organización de la protesta, denunció que la Policía Nacional y la Delegación del Gobierno «pusieron en riesgo a miles de personas» mediante una «agresión» que, según indicaron, afectó a manifestantes, periodistas e inclusive a turistas que se encontraban en la zona.
- Sindicato STEI: La agrupación sindical calificó la respuesta de las fuerzas de seguridad como «totalmente desproporcionada» y rechazó la «conducta violenta» de los agentes, considerándola inapropiada en un sistema democrático.



