El presidente de la Ciudad reclama «unidad, firmeza y templanza» tras la crisis fronteriza del 30 de julio y anuncia un canal directo con las asociaciones vecinales
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha mantenido este viernes una reunión de trabajo con representantes de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) y de una quincena de asociaciones vecinales de Ceuta para analizar la situación de las distintas barriadas tras la crisis fronteriza registrada el pasado 30 de julio.
Durante el encuentro, Vivas ha trasladado a los representantes vecinales la necesidad de afrontar la situación desde la «unidad, firmeza y templanza», defendiendo los intereses de Ceuta con serenidad y responsabilidad y evitando que la tensión de las últimas semanas derive en una pérdida de la normalidad en los barrios.
Una de las principales decisiones adoptadas ha sido la constitución de un grupo de trabajo permanente que permitirá mantener un seguimiento directo de la situación de las barriadas y conocer de primera mano las necesidades, preocupaciones y demandas de los vecinos.
Refuerzo de la frontera y devoluciones
El presidente ceutí también ha informado durante la reunión de las distintas gestiones realizadas para reclamar un refuerzo de los medios destinados al control fronterizo.
Entre las peticiones trasladadas figura la presencia de Frontex en el paso fronterizo del Tarajal, así como la necesidad de agilizar la tramitación de los expedientes de devolución de las personas que accedieron irregularmente a Ceuta durante la crisis, con el objetivo de contribuir a la recuperación progresiva de la normalidad.

Vivas ha defendido que la respuesta a la situación debe mantenerse dentro de los cauces institucionales y ha insistido en la necesidad de que las distintas administraciones continúen coordinando sus actuaciones.
Seguridad, limpieza y mantenimiento
En la reunión también se han abordado cuestiones directamente relacionadas con la vida cotidiana de los vecinos.
La prestación de los servicios públicos esenciales, especialmente los relacionados con la limpieza y el mantenimiento urbano, ha ocupado parte del encuentro, junto con las demandas en materia de seguridad ciudadana.
Precisamente la seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones trasladadas por las asociaciones vecinales después de los acontecimientos registrados durante las últimas semanas.
El nuevo canal de comunicación pretende facilitar que estas inquietudes puedan ser trasladadas directamente al Gobierno de la Ciudad y que las respuestas puedan coordinarse con mayor rapidez.
Participación del Gobierno de la Ciudad
En la reunión han participado también el vicepresidente primero, Alejandro Ramírez; los consejeros Alberto Gaitán, Nabila Benzina y Nicola Cecchi; y la viceconsejera Mina Mohamed.
La iniciativa pretende reforzar la colaboración entre el Ejecutivo autonómico y el movimiento vecinal en un momento especialmente delicado para la ciudad.
El grupo de trabajo permitirá realizar un seguimiento continuado de la situación en las diferentes barriadas, evaluar las necesidades que puedan surgir y coordinar posibles actuaciones mientras persistan las consecuencias de la crisis fronteriza.
Recuperar la normalidad
El Gobierno de la Ciudad considera que la recuperación de la normalidad pasa por mantener la coordinación institucional, reforzar la seguridad y atender las necesidades de los barrios.
La situación excepcional generada desde el 30 de julio ha alterado la vida cotidiana de Ceuta y ha incrementado la preocupación de numerosos vecinos, especialmente en aquellas zonas más próximas al perímetro fronterizo.
Por ello, el Ejecutivo de Vivas pretende mantener abierto un diálogo permanente con las asociaciones vecinales hasta que se recupere plenamente la normalidad.
El objetivo declarado por la Ciudad pasa por que el retorno a la normalidad vaya acompañado de una respuesta coordinada de las administraciones y de una atención específica a las necesidades que los vecinos están trasladando desde las barriadas.
Una estrategia que busca que la crisis fronteriza no se traduzca en una crisis de convivencia y servicios públicos en los barrios de Ceuta.


