El presidente de Vox valora que su partido sea nuevamente clave tras las elecciones en Andalucía y califica al Gobierno central como un «ejecutivo mafioso».
Madrid (EFE). — Santiago Abascal, líder de Vox, ha destacado que su formación tendrá un papel decisivo en la configuración del nuevo gobierno andaluz. Tras conocer los resultados electorales, ha hecho un urgente llamamiento para que las instituciones de Andalucía actúen firmemente contra las políticas del presidente Pedro Sánchez, con el fin de impedir que se mantenga en el poder.
Demandas al Partido Popular
Al igual que el candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira, Abascal ha dirigido un mensaje directo al candidato popular, Juanma Moreno, instándole a abrir negociaciones. Ha solicitado que se tome en cuenta a los más de medio millón de andaluces que apoyaron a Vox en las urnas.
El líder de Vox explica que este electorado tiene un plan claro que se basa en dos aspectos fundamentales:
- Enfoque nacional: ligado al acceso y gestión de los servicios sociales.
- Defensa del sector agrario: una protección firme al campo andaluz frente a acuerdos como Mercosur y contra el «fanatismo ambientalista».
Preocupación por la situación nacional
Además de felicitar a Gavira, a quien definió como el «principal ganador» debido a un «logro histórico y sorprendente», Abascal aprovechó su intervención desde la sede de Vox para expresar una fuerte preocupación sobre el contexto político en España.
«La realidad es que España enfrenta un grave riesgo, ya que se encuentra bajo la influencia de un Gobierno mafioso que impulsa una política migratoria descontrolada y que está causando el deterioro económico y social de los españoles», afirmó con firmeza.
Para concluir, Abascal insistió en que las instituciones andaluzas deben actuar como un freno para evitar que Sánchez «arrebate la democracia», acusándole de emplear «todos los recursos estatales» para favorecer al PSOE. Con estos resultados, Vox encadena su cuarto proceso electoral autonómico consecutivo consolidándose como una fuerza fundamental para la gobernabilidad.


