Puntos clave de la situación:
- Colapso asistencial: Se han registrado más de 1.000 ingresos en los últimos siete días; 280 solo en la madrugada de este lunes.
- Menores tutelados: El número se ha duplicado en quince días, alcanzando los 430 menores, lo que ha obligado a reabrir el centro del Tarajal.
- Respuesta institucional: La Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma han solicitado apoyo extraordinario y urgente al Estado.
CEUTA.– El volumen migratorio en Ceuta ha llegado a niveles críticos. En el plazo de una semana, más de mil personas migrantes —adultos y menores— han entrado en la ciudad autónoma, superando ampliamente la capacidad de los recursos locales de acogida y motivando la implementación de medidas de emergencia.
El flujo continúa sin interrupción. Según informaron agentes de la Guardia Civil, desde la medianoche de este lunes han logrado acceder aproximadamente 280 personas a través de la frontera marítima.
El sistema de menores, saturado
Esta situación afecta especialmente a la atención de la infancia. Fuentes de la Ciudad Autónoma indicaron que actualmente hay 430 menores extranjeros no acompañados bajo tutela local. Esta cifra representa un aumento considerable, ya que el 14 de julio se contabilizaban 210 menores, lo que implica que se ha duplicado en dos semanas.
Debido a este rápido incremento que supera los límites habituales, las autoridades han tenido que reactivar de manera urgente el centro gestionado por la Fundación SAMU en el polígono industrial del Tarajal para incrementar la capacidad de acogida. Por su parte, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) también está próximo a saturarse.
«Ceuta enfrenta una circunstancia excepcional que supera la capacidad ordinaria de sus recursos de acogida.»
— Declaración conjunta de la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma.
Convocatoria de reunión urgente y solicitud de apoyo a Madrid
Ante la gravedad de la situación, la Delegación del Gobierno llevó a cabo a primeras horas de este lunes una reunión conjunta con la Ciudad Autónoma. Ambas entidades han declarado la existencia de una «crisis extraordinaria».
Tanto el delegado del Gobierno como el presidente de la Ciudad han comunicado el estado de la situación a las autoridades estatales superiores, argumentando que la presión migratoria demanda una respuesta nacional rápida y excepcional. Por ahora, las administraciones mantienen contacto continuo para coordinar los dispositivos asistenciales, humanitarios y de seguridad, evaluando las necesidades de la ciudad en tiempo real.



