Alberto Núñez Feijóo ha dejado de intentar persuadir a los socios parlamentarios del Gobierno tras el pleno del Congreso y los ha criticado por mantener a Pedro Sánchez en La Moncloa calificándolos de «indignos».
MADRID. El Partido Popular ha ajustado su táctica en el Parlamento tras comprobar que no es posible conseguir los apoyos necesarios para una moción de censura contra el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez. A pesar de las críticas dirigidas al jefe del Gobierno durante la última sesión en el Congreso, la dirección del PP admite que no existe una mayoría real para promover un cambio de gobierno o anticipar las elecciones.
Esta realidad ha llevado al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, a cambiar su enfoque, pasando de un acercamiento sutil y apelaciones a partidos como Junts per Catalunya o el PNV, a un discurso centrado en la crítica política. En el PP consideran que las recientes demandas del partido de Carles Puigdemont —que incluso propuso la dimisión de Sánchez para sustituirlo por otro representante socialista— son únicamente una «maniobra dilatoria» destinada a prolongar la legislatura sin provocar una ruptura efectiva.
Del intento de acercamiento al reproche por «indignidad»
En semanas anteriores, el PP mantuvo una postura ambigua, resaltando indirectamente el distanciamiento de los posconvergentes respecto a Moncloa, con la esperanza de que bloquearan la tramitación de leyes gubernamentales o apoyaran una convocatoria electoral anticipada. Sin embargo, el resultado del pleno mostró que los socios catalanes y vascos prefieren sostener el bloque de investidura antes que facilitar un gobierno de derecha.
Ante esta situación, Feijóo ha intensificado sus críticas, calificando a los habituales aliados del PSOE de «indignos» por respaldar a un presidente rodeado de presuntas investigaciones por corrupción. Para el PP, dichos socios se han transformado en «cómplices» de la paralización legislativa al anteponer sus intereses particulares a la estabilidad institucional.
La diferencia insalvable en torno a la Ley de Amnistía
El principal motivo que ha hecho imposible cualquier esperanza del PP con el bloque nacionalista es la Ley de Amnistía. Mientras Junts utilizó el Senado para solicitar al PP una aplicación «efectiva» de dicha medida de gracia en los tribunales —donde el partido mantiene recursos legales contrarios—, formaciones como el PNV rechazaron por completo cualquier propuesta oriunda de la estrategia del PP.
La dirección popular reconoce que la distancia ideológica y judicial con los partidos independentistas impide desarrollar una alternativa a corto plazo. Aun valorando el desgaste y el aislamiento parlamentario del PSOE, el PP se prepara para una estrategia continuada de desgaste, asumiendo que Sánchez, a pesar de sus limitados apoyos, cuenta con el respaldo suficiente de sus socios para mantenerse en el poder.



