MADRID. — La Audiencia Nacional que lleva adelante el juicio del caso Kitchen —la supuesta operación ilegal destinada a vigilar al ex tesorero del PP Luis Bárcenas— prosigue este miércoles, por tercer día consecutivo, con la reproducción de las declaraciones realizadas por el comisario Enrique García Castaño ante el juez que instruye el caso. Este exfuncionario policial, eximido posteriormente de sentarse en el banquillo por razones médicas, se ha convertido en un elemento fundamental en el proceso gracias a sus grabaciones.
En una primera etapa, el comisario negó cualquier implicación del exsecretario de Estado de Interior, Francisco Martínez. Sin embargo, más adelante modificó su postura, decidió cooperar con la Justicia y desveló los detalles de la operación. Según los audios proyectados en la Sala, García Castaño reconoció que el entonces secretario de Estado de Seguridad le ordenó explícitamente localizar los discos duros que Bárcenas había sustraído de la sede nacional del Partido Popular y que presuntamente contenían datos comprometidos sobre la contabilidad paralela del partido.
Aspectos esenciales de una confesión que revolucionó la investigación
Las declaraciones de García Castaño durante la instrucción no solo provocaron la imputación directa de Francisco Martínez, sino que también destaparon el modus operandi de esta presunta red ilícita:
- El informante infiltrado: La captación del conductor de Bárcenas, Sergio Ríos, para vigilar a la familia.
- Espionaje digital: La clonación de los dispositivos móviles y electrónicos pertenecientes al ex tesorero.
- El allanamiento en el taller: La entrada del propio García Castaño en el taller donde trabaja la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, en busca de discos duros que, según su testimonio, finalmente no apareció.
Por su condición médica actual, los testimonios de este comisario se aceptan como prueba documental. Estas sesiones se llevan a cabo a puerta cerrada para las cámaras, aunque con acceso permitido a medios de comunicación presentes en la sala.
Disputa judicial por la nulidad y la influencia de los audios de Villarejo
Los abogados de Eugenio Pino, ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía y también acusado principal, intentaron mitigar el impacto de estas grabaciones. Solicitaron la nulidad de las declaraciones argumentando un «conflicto de intereses» basado en que García Castaño contó temporalmente con un abogado del mismo despacho que defendía a Pino, a pesar de que sus intereses eran opuestos. Por ahora, el tribunal ha autorizado la continuidad de la reproducción de las grabaciones y decidirá sobre la nulidad en una etapa posterior.
Próximo paso: Las grabaciones de Villarejo
Si el cronograma lo permite, la Audiencia prevé iniciar la reproducción inmediata de las cintas incautadas al comisario jubilado José Manuel Villarejo. Entre el material pendiente se incluyen:
- Conversaciones directas con el chófer de Bárcenas.
- Grabaciones en las que Villarejo afirma que la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, le debía “100.000 euros más los gastos”.
- Menciones directas a “El Asturiano”, el alias que según las investigaciones se usaba para referirse al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
Retrasos en el calendario: Los acusados deberán aguardar
La abundancia de material sonoro genera un cuello de botella considerable en el juicio oral. La reproducción de estas pruebas documentales se prolongará, como mínimo, hasta la próxima semana, que constituye la octava desde el inicio del proceso.
Este retraso pospone el momento más esperado del juicio: las declaraciones de los diez acusados, entre ellos la cúpula policial de ese período y el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quienes no comparecerán hasta que finalicen todas las grabaciones en la sala.


