TARIFA – El Estrecho de Gibraltar se reafirma como uno de los principales santuarios marinos de Europa tras la observación de un fenómeno excepcional. Por primera vez se ha registrado un grupo compuesto por más de cincuenta falsas orcas (Pseudorca crassidens) nadando y cazando libremente en las aguas cercanas a Tarifa, un descubrimiento que ha sorprendido a científicos y expertos en cetáceos.
Hasta ahora, la presencia de esta especie propia de aguas tropicales era apenas documentada en la zona. La única anotación previa en este corredor natural entre el Atlántico y el Mediterráneo correspondía a un varamiento individual ocurrido hace unos catorce años. Nunca antes se había detectado a un grupo activo desplazándose y actuando en estas aguas.
Un delfín de gran tamaño y su estrategia colectiva para cazar atún rojo
A pesar de su nombre común, la falsa orca no es un pariente cercano de las orcas ni pertenece a su misma familia. En realidad, es uno de los delfines de mayor tamaño; los machos pueden medir hasta seis metros y superar las dos toneladas de peso, mientras que las hembras alcanzan alrededor de cinco metros. Su aspecto físico se caracteriza por un cuerpo totalmente oscuro, cabeza redondeada y ausencia del hocico alargado típico en otros delfines. Su denominación proviene de la notable similitud morfológica de su cráneo con el de las orcas.
Este avistamiento fue registrado por la empresa Turmares y el fotógrafo Paco Gil. Se observó al grupo realizando una cacería colectiva coordinada, utilizando la ecolocalización para capturar ejemplares de atún rojo, uno de sus principales alimentos junto a peces espada y calamares.
La influencia de la tropicalización marina y la modificación de rutas migratorias
La presencia inesperada de este numeroso grupo de depredadores en el Estrecho ha generado un debate científico sobre los motivos que los han llevado a esta migración. Los especialistas señalan dos causas principales y relacionadas entre sí:
- Tropicalización oceánica: El incremento progresivo de la temperatura del agua producido por el cambio climático impulsa a especies tropicales y subtropicales a ampliar su distribución hacia zonas de latitudes más altas, previamente adversas para ellas.
- Variación en la distribución de nutrientes: Los depredadores marinos siguen el desplazamiento de sus presas. Si los bancos de atún o calamares modifican sus rutas por cambios ambientales, las falsas orcas ajustan sus áreas de caza en consecuencia.
Este avistamiento convierte temporalmente al Estrecho de Gibraltar en un laboratorio natural de gran valor, brindando a los especialistas una oportunidad para analizar la respuesta de las comunidades de cetáceos frente a las transformaciones globales marítimas y confirmar que el océano conserva aspectos por descubrir en una de las regiones más estudiadas del planeta.



