En la actualidad, cuando se habla frecuentemente de las cloacas, que supuestamente se organizan para influir en ciertas investigaciones relacionadas con algunos partidos políticos, su financiación y el ocultamiento de irregularidades internas, analizamos lo que ha sucedido en Ceuta durante los últimos veinticinco años, visible para todos y con el silencio cómplice de muchos.
Al denunciar ciertos comportamientos que parecen estar dirigidos a continuar colocando a familiares y amigos en empresas públicas, tras las reiteradas críticas, con fundamento, hacia cómo Ábalos y sus allegados favorecían a sus “sobrinos”, observamos que en nuestra ciudad, desde hace décadas, estas prácticas han sido habituales y continúan hasta el presente. No debemos ser hipócritas y únicamente señalar los errores de los demás, pues aquí también existen. Durante años, se ha hablado de hijos, sobrinos, nietos e incluso parejas de familiares que han conseguido integrarse en la nómina del ayuntamiento, de algunas empresas públicas e incluso de empresas portuarias, lo que hace que el caso de las parejas del exministro parezca anecdótico en comparación con lo sucedido y lo que sucede en Ceuta.
Seguramente todos podríamos mencionar al menos diez nombres de personas que han sido colocadas en buenos puestos dentro del sector público local. Aunque solo sirva para indignarnos un poco, especialmente a las familias cuyos hijos están desempleados o sobreviviendo con salarios bajos y contratos precarios, que les obligan a vivir con sus padres para llegar a fin de mes, proponemos un ejercicio de memoria. Por favor, tomen papel y lápiz y anoten todos los nombres de colocados que recuerden, junto a sus vínculos familiares o de amistad interesada.
La lista será extensa, ¿verdad? Sin embargo, esto sólo representa la parte visible del problema. Si se investigara en profundidad, aparecerían muchos más casos; lamentablemente, al contar con una oposición política bastante inactiva y, en algunos casos, complaciente, sólo se denuncian ciertos casos tan escandalosos que no pueden ser ignorados. Por supuesto, hay muchos otros casos cercanos que permanecen sin ser mencionados. También vale la pena señalar que algunos líderes sindicales locales en numerosas ocasiones han apoyado a sus candidatos preferidos para ocupar múltiples puestos “muy merecidos”.
No obstante, quienes más han influido son las redes populares que, en los últimos veinticinco años, han establecido una serie de caminos facilitados para que familiares, amigos y allegados logren ocupar cientos de puestos, algunos incluso sin la obligación de trabajar realmente. Si los enchufes son ya un problema grave, aún más preocupantes son las contrataciones de suministros, servicios y obras. Sobre este tema se podría escribir toda una enciclopedia. Para que los lectores puedan refrescar la memoria, en los próximos días iremos detallando esta larga historia de irregularidades por parte del gobierno del virrey.



