La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declara el estado de emergencia y señala como zona de desastre al estado La Guaira, mientras continúan las labores de rescate para hallar supervivientes bajo los escombros
La tarde del miércoles se vio marcada por dos sismos de considerable intensidad, con magnitudes de 7,2 y 7,5 respectivamente, que sacudieron el centro de Venezuela. Esta emergencia llevó a las autoridades a decretar el estado de emergencia en todo el territorio nacional. Según las cifras iniciales proporcionadas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se reportan al menos 32 fallecidos y más de 700 personas heridas, además de daños materiales significativos, incluyendo derrumbes en varios edificios y la clausura del principal aeropuerto del país. La comunidad internacional ha respondido rápidamente con muestras de solidaridad y el envío de ayuda humanitaria para apoyar las operaciones de rescate.
Los movimientos telúricos que afectaron la región central del país generaron alarma y destrucción, especialmente en Caracas y los estados circundantes. Frente a la gravedad del hecho, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció públicamente la activación de medidas de emergencia constitucionales. «Estamos declarándolo según lo establece nuestra Constitución», señaló la mandataria, acompañada por su hermano Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello.
Rodríguez detalló que en Caracas se produjeron derrumbes en diversas edificaciones y afectaciones importantes en los estados Miranda, La Guaira, Falcón y Carabobo. El estado de La Guaira, una zona costera al norte del país limítrofe con la capital, es actualmente el área más afectada, con numerosos edificios colapsados. «Podemos afirmar que La Guaira es una zona de desastre, una verdadera tragedia», resaltó la presidenta encargada, subrayando la magnitud del impacto en esta región.
En cuanto a las infraestructuras y servicios, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas y se encuentra en La Guaira, fue cerrado debido a los daños sufridos en su estructura, sin que se hayan detallado los informes técnicos correspondientes. El sismo provocó escenas de pánico en esta terminal aérea, considerada la más relevante del país. Además, el Ejecutivo ordenó la suspensión total de actividades escolares por el resto de la semana y la interrupción de aquellas que no se consideren esenciales. El transporte público metropolitano ha experimentado interrupciones en el metro y ferrocarril, mientras se reportan cortes en el suministro eléctrico, de agua potable y gas doméstico, este último suspendido en edificios con daños o grietas visibles.
Labores de rescate urgentes
Durante la noche del miércoles y la jornada del jueves, miles de personas se opusieron en las calles de Caracas, preocupadas por posibles réplicas y el estado de sus viviendas. En el barrio Los Palos Grandes, al este de la capital, numerosos ciudadanos permanecen alrededor de dos edificios que colapsaron completamente. En conjunto con Protección Civil y la policía, vecinos colaboran en las labores de búsqueda y rescate para encontrar personas atrapadas bajo los escombros.
Estas tareas se realizan mayormente de forma manual y sin maquinaria pesada, lo que dificulta las operaciones. Los equipos se concentran en áreas donde se detectan señales de vida. «Necesitamos recipientes para remover los escombros, hay personas vivas», repiten los voluntarios que participan en las labores. Delcy Rodríguez afirmó que en La Guaira se efectúan esfuerzos intensos con la prioridad de salvar vidas.
Las estimaciones preliminares sobre la magnitud del desastre son preocupantes. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) realizó una evaluación basada en la intensidad de los sismos, la población expuesta y la vulnerabilidad de las construcciones locales. Según este análisis, existe alrededor de un 40% de probabilidad de que el saldo final de fallecidos oscile entre 10.000 y 100.000, contraste importante respecto al reporte oficial inicial de 32 muertos.
Apoyo y respuesta internacional
La comunidad internacional ha respondido con rapidez tras conocer la situación. Diversos líderes y gobiernos han expresado su solidaridad y ofrecido recursos para apoyar al pueblo venezolano. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó desde su cuenta en Truth Social que los primeros reportes sobre las consecuencias no son alentadores y anticipó la asistencia estadounidense. La presidenta encargada mencionó que en las próximas horas llegarán equipos de rescate provenientes de Estados Unidos, México, El Salvador, Catar y República Dominicana.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, expresó también el respaldo de su país ante la emergencia. «Todo mi apoyo y el de España al pueblo venezolano tras los devastadores terremotos de esta noche. Nuestros pensamientos están con las víctimas y sus familiares», escribió en Twitter. Otros países como Brasil, Panamá, Ecuador, Bolivia, Perú, Chile, México, Cuba e India también han manifestado su solidaridad.
En cuanto a ayuda material, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, detalló en redes sociales el contingente dispuesto a colaborar, conformado por 300 rescatistas y paramédicos, junto con 50 toneladas de equipamiento, medicinas y suministros. Desde Europa, el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, anunció que solicitará activación del mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea para coordinar y financiar la ayuda. Tajani manifestó mediante Twitter su apoyo a la presidenta interina y confirmó que La Guaira es el estado más afectado, aunque hay fallecidos en otras localidades del país.



