CEUTA — Los dispositivos de Puntos Violeta para la prevención y atención ante la violencia sexual en Ceuta han sumado un total de 3.323 atenciones tras la crisis migratoria que atravesó la ciudad. Esta iniciativa, orientada a reforzar la protección e informar de forma especializada, ha dado especial atención a la situación vulnerable de mujeres y menores en este contexto excepcional.
Un balance marcado por la presión asistencial
Los recursos itinerantes y fijos, impulsados por el Centro Asesor de la Mujer y financiados con fondos del Ministerio de Igualdad, han ido ajustando su labor para cubrir las demandas que se generaron sobre el terreno:
- Asentamientos y espacios de acogida: Aproximadamente 1.200 atenciones de las totales se han realizado directamente en los espacios destinados a la acogida de inmigrantes y en diferentes asentamientos.
- Evolución mensual: Tras la crisis, el dispositivo aumentó notablemente su presencia, registrando 944 atenciones con 9 dispositivos en agosto; 1.421 atenciones con 21 dispositivos en septiembre; y 958 atenciones con 30 dispositivos desplegados en octubre.
- Medios de prevención: Dentro de la estrategia de sensibilización y autoprotección, se han distribuido miles de folletos y llaveros con alarma para alertar y prevenir posibles situaciones de riesgo.
Preocupación institucional ante el impacto en las mujeres
Las autoridades locales han manifestado inquietud por el aumento de casos y la percepción de inseguridad que enfrentan las mujeres en la ciudad autónoma. Han resaltado la preocupación generada por la restricción en la libertad de movimiento en ciertos horarios y áreas, y el efecto especialmente relevante sobre niños y adolescentes en este entorno de vulnerabilidad.
Los Puntos Violeta siguen siendo un recurso fundamental de proximidad, combinando campañas de concienciación en zonas comerciales y de ocio nocturno con la atención directa y el apoyo a servicios especializados en los puntos de acogida.


