La Ciudad atiende actualmente a 1.350 menores, frente a las 29 plazas de capacidad ordinaria asignadas por el Estado
El Gobierno de la Ciudad mantiene como objetivo prioritario el retorno a Marruecos de las personas que accedieron irregularmente a Ceuta a finales de julio, incluidos los menores extranjeros no acompañados. El Ejecutivo ceutí considera que esta vía es necesaria para recuperar la normalidad y evitar que la situación excepcional derivada de la entrada masiva se convierta en una presión estructural sobre los servicios públicos.
Esta posición ha sido defendida por el Gobierno de Ceuta desde el inicio de la crisis y, posteriormente, respaldada por miembros del Gobierno de la Nación desplazados a la ciudad. En la misma línea, según el Ejecutivo autonómico, se ha pronunciado la Comisión Europea a través del comisario Markus Lammert, avalando el retorno de las personas que permanezcan ilegalmente en Ceuta, incluidos los menores.
Mientras se concreta el retorno, la Ciudad Autónoma afronta una situación de máxima presión sobre su sistema de protección de menores. La capacidad ordinaria de acogida asignada a Ceuta por el Estado se sitúa en 29 plazas, mientras que la entrada masiva registrada a finales de julio ha elevado las necesidades de atención hasta alcanzar unas cifras que multiplican ampliamente esa capacidad.
En la actualidad, el Gobierno de Ceuta asegura que atiende a 1.350 menores, lo que supone una presión extraordinaria sobre los recursos disponibles y obliga a mantener activado un dispositivo de emergencia.
Ante este escenario, la Administración autonómica sostiene que está movilizando todos los medios a su alcance para garantizar la atención y protección de los menores. La Consejería de Presidencia y Gobernación continúa, en este sentido, con la localización y habilitación de espacios provisionales y de emergencia destinados a reforzar la red de acogida.
Sin embargo, el Ejecutivo ceutí considera que la respuesta no puede basarse exclusivamente en un incremento indefinido de las plazas disponibles. A su juicio, la ampliación de recursos debe ir acompañada de avances en el proceso de retorno para evitar que la presión extraordinaria sobre el sistema de protección termine consolidándose como una situación permanente.
El Gobierno de la Ciudad insiste así en que el objetivo pasa por recuperar progresivamente la normalidad y garantizar que los servicios públicos puedan hacer frente a sus responsabilidades sin verse sometidos de forma continuada a una presión que, según sus datos, supera ampliamente la capacidad ordinaria prevista para Ceuta.


