El Índice de Precios de Consumo (IPC) registró un aumento de tres décimas en julio, situando la inflación interanual en el 3,5%, impulsada principalmente por el aumento en el precio de los carburantes y la electricidad. Este dato preliminar del INE rompe la estabilidad del 3,2% que se había mantenido durante tres meses y sitúa la tasa global en su punto más alto desde mayo de 2024.
La inflación vuelve a acelerarse en España. En julio, los precios fueron un 3,5% superiores a los del mismo mes del año previo, en contraste con el 3,2% mantenido en abril, mayo y junio.
Este crecimiento se explica fundamentalmente por la evolución de los productos energéticos. Según el informe adelantado publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, los combustibles y lubricantes para vehículos disminuyeron su precio menos que en julio de 2025, mientras que el precio de la electricidad mostró un comportamiento inflacionario mayor al del año anterior.
La inflación alcanza su máximo desde mayo de 2024
El 3,5% registrado en julio es la tasa más elevada en más de dos años. La última vez que se superó este nivel fue en mayo de 2024, con un 3,6%.
Además, este dato representa un cambio en la tendencia tras tres meses consecutivos con el IPC en el 3,2%. En marzo, la tasa se situó en el 3,4%, tras un 2,3% tanto en enero como en febrero.
En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,2% entre junio y julio. Aunque este incremento es cuatro décimas menor al 0,6% de junio, el IPC acumula seis meses seguidos de subidas mensuales.
El alza de los carburantes presiona los precios
Un factor clave ha sido el comportamiento de la gasolina y el gasóleo tras el ajuste en las medidas fiscales adoptadas para mitigar el impacto de la crisis en Oriente Próximo.
El descuento fiscal en los carburantes no desapareció totalmente el 1 de julio. El Ejecutivo redujo el descuento de 20 a 15 céntimos por litro durante julio, y la tabla prevista incluye una disminución a 10 céntimos en agosto y a cinco en septiembre.
Esta retirada progresiva del apoyo fiscal implica que una mayor parte del coste energético se refleja en el precio que pagan los consumidores. La tensión internacional sobre el petróleo y las dificultades de suministro vinculadas al conflicto con Irán también han influido en la evolución de los precios en las estaciones de servicio.
El sistema aprobado por el Gobierno incorpora una cláusula automática que permite reactivar el descuento si la inflación anual de la gasolina o el gasóleo sobrepasa ciertos límites.
La electricidad también contribuye al aumento del IPC
El incremento en el precio de la electricidad ha sido otro factor en el alza de julio. Los beneficios fiscales excepcionales vigentes en los primeros meses de la crisis energética se modificaron a inicios del verano, haciendo que su aplicación dependa de la evolución de los precios.
El real decreto aprobado a finales de junio establece la posibilidad de reducir el IVA de la electricidad al 10% en agosto o septiembre si el precio interanual de este suministro supera en más de un 15% el registrado un año antes.
Asimismo, la norma prevé una posible reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad hasta el 0,5%, condicionada a los mismos requisitos.
La inflación subyacente se eleva hasta el 3%
La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos por su alta volatilidad, aumentó una décima y alcanzó el 3% interanual.
Este indicador cerró junio en el 2,9%, una décima menos que en mayo. Su reciente subida sugiere que las presiones en los precios no se limitan solo a la energía, sino que también afectan a otros bienes y servicios.
La tasa subyacente queda cinco décimas por debajo del índice general, pero sigue lejos del nivel del 2% usado como referencia para la estabilidad de precios por parte del Banco Central Europeo.
El IPC armonizado alcanza el 3,8%
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), que permite comparar la evolución de precios entre países de la Unión Europea, subió dos décimas su tasa anual, situándose en el 3,8%.
En términos mensuales, el IPCA bajó un 0,1%, mientras que su inflación subyacente estimada llegó al 3,4% en julio.
En junio, el IPCA en España había permanecido en el 3,6%, 0,8 puntos porcentuales por encima de la tasa estimada para la eurozona ese mes.
El Gobierno defiende el impacto de las medidas para afrontar la crisis
El Ministerio de Economía atribuye el aumento a un entorno internacional marcado por la presión en los precios energéticos y sostiene que el plan establecido para responder a la crisis en Oriente Próximo evitó un incremento mayor.
El Ejecutivo considera que las rebajas fiscales temporales en la energía disminuyeron alrededor de un punto porcentual la tasa interanual del IPC durante los meses en que estuvieron vigentes en su totalidad.
El Gobierno mantiene parte de estas ayudas, aunque con un recorte progresivo durante el verano. La intención es evitar un cese abrupto de los descuentos y adecuar su intensidad conforme a la evolución de los precios de carburantes, electricidad y gas.
Fecha para la publicación del dato definitivo del IPC de julio
El 3,5% divulgado es todavía provisional, ya que corresponde al informe adelantado elaborado por el INE.
El Instituto Nacional de Estadística difundirá el dato definitivo del IPC de julio el próximo 13 de agosto de 2026. La cifra final podría variar ligeramente respecto al avance, aunque estas diferencias suelen ser pequeñas.
La evolución de los precios energéticos en agosto será fundamental para determinar si la inflación continúa en alza o se modera. También influirá en la activación de ciertas reducciones fiscales previstas para la electricidad, el gas y los carburantes.




