CEUTA. — Tras dos semanas desde que la crisis migratoria empeoró en la ciudad, el descontento de los habitantes ha impulsado a los residentes de la zona del Polígono Virgen de África a organizarse de manera activa. Frente al deterioro del espacio público y la elevada presencia de personas en situación irregular, las familias han emprendido por sí mismas la limpieza y desinfección de los equipamientos recreativos de la zona, con la meta de restablecer las condiciones de higiene y seguridad para que los niños puedan disfrutar de sus áreas de juego.
Las tareas se han centrado principalmente en el parque infantil cercano al conocido Bar Chipi y en sus inmediaciones. Los vecinos iniciaron estas labores el pasado miércoles por la tarde, impulsados por la saturación de basura y suciedad en los espacios públicos, situación que impedía a numerosos niños salir a jugar durante el verano.
Preocupación y defensa del esparcimiento infantil
Los residentes señalan que la carencia de condiciones sanitarias adecuadas en plazas, parques y playas ha alterado la rutina estival de las familias, forzando a mantener a los menores en sus hogares por miedo a posibles infecciones. “Han privado a nuestros hijos de sus vacaciones, llevamos dos semanas con ellos encerrados. Si el Gobierno no actúa con determinación para restituir la normalidad, lo haremos nosotros mismos”, expresó de manera firme un progenitor durante las tareas de limpieza.
Esta acción no se plantea como un hecho aislado, sino como una declaración clara en contra del abandono institucional de las barriadas, así como para impedir el deterioro y la inutilización de los espacios recreativos debido a la ocupación irregular de la vía pública.
Convocatoria a la participación y requerimientos a las autoridades
Los organizadores de esta movilización han invitado a todos los ciudadanos de Ceuta a colaborar en las tareas de limpieza y mantenimiento del entorno. Paralelamente, reclaman una reacción rápida de las administraciones públicas para que aporten los recursos técnicos y humanos necesarios.
Entre las peticiones principales, los vecinos demandan campañas intensivas de desinfección, la evacuación periódica de residuos y un plan de mantenimiento constante en las zonas de juego infantil que garantice su uso seguro antes de permitir el acceso generalizado otra vez.


