Facultativos del Hospital Universitario aseguran que la dirección habría advertido de posibles medidas disciplinarias contra quienes faciliten información y temen represalias en la renovación de sus contratos
La tensión en el Hospital Universitario de Ceuta se intensifica en plena crisis migratoria. Médicos del centro denuncian haber recibido presiones por parte de la dirección para evitar que trascienda a los medios de comunicación la situación que atraviesa el hospital, sometido durante las últimas semanas a una elevada presión asistencial.
Según fuentes médicas citadas por El Debate, durante una reunión interna celebrada recientemente, el gerente del hospital habría advertido a los facultativos de que podrían adoptarse medidas disciplinarias contra quienes hubieran proporcionado información a los medios.
«Cuando pase esto, ya tomaremos medidas disciplinarias contra los que han estado dando información a los medios», habría manifestado el responsable, según el testimonio trasladado por estas fuentes.
Los médicos consultados consideran que este tipo de advertencias generan un clima de temor entre los profesionales, especialmente entre aquellos cuyos contratos deben ser renovados periódicamente. Algunos facultativos aseguran incluso temer que su continuidad en el hospital pueda verse comprometida si han expresado públicamente sus preocupaciones sobre la situación asistencial.
«Estoy segura de que el año que viene, cuando tengan que renovarme, van a decir que no me renuevan. Como estoy hablando, creo que me va a pasar eso», afirma una de las profesionales citadas por el medio.
Críticas a la dirección
Las denuncias apuntan también directamente al funcionamiento de la dirección territorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), organismo dependiente del Ministerio de Sanidad y responsable de la gestión sanitaria en Ceuta.
Algunos facultativos describen una relación especialmente tensa entre la dirección y parte de la plantilla y sostienen que existe una actitud de excesivo control sobre los profesionales.
«Se creen que el hospital es su cortijo y que pueden hacer con los trabajadores lo que les dé la gana», aseguran las fuentes citadas por El Debate.
Entre los responsables señalados aparece Jesús Lopera, director territorial de Ingesa en Ceuta. Según el testimonio de estas fuentes, algunos profesionales consideran que su gestión está marcada por una política de fuerte control interno.
Las mismas fuentes atribuyen a Lopera determinados comentarios relacionados con la contratación y permanencia de profesionales en Ceuta, aunque se trata de afirmaciones realizadas por los facultativos consultados y que no constan acreditadas de forma independiente en la información publicada.
Lopera ocupa la dirección territorial de Ingesa en Ceuta desde 2018, después de haber desempeñado anteriormente ese mismo cargo entre 2004 y 2011.
Los médicos anuncian que continuarán denunciando la situación
Pese a las supuestas advertencias, los facultativos consultados aseguran que no tienen intención de guardar silencio y estudian recurrir a mecanismos legales si consideran que se producen represalias o coacciones.
Algunos profesionales aseguran que recurrirán a la Autoridad Independiente de Protección del Informante para trasladar posibles actuaciones que consideren irregulares.
La controversia se produce en un momento especialmente delicado para el Hospital Universitario de Ceuta, que lleva semanas afrontando una presión extraordinaria derivada de la crisis migratoria que vive la ciudad desde finales de julio.
Los profesionales sanitarios han tenido que hacer frente a un incremento de la actividad asistencial mientras el centro mantiene una elevada ocupación y atiende a personas llegadas a la ciudad en el marco de la actual crisis.
Los médicos reclaman que, en este contexto, se garantice su derecho a expresar públicamente las dificultades que afrontan y rechazan cualquier medida que pueda interpretarse como una amenaza por informar a los medios de comunicación.


